Una raza nos ha invadido, casi al modo de la guerra de los mundos, urgando, desgajando, arrancando viceras y en la mayor parte de las ocaciones, esperanzas.
El mundo se vuelve constantemente un campo para cambios radicales y sin presedentes, pero aquí la cosa no camina, cambia, pero no camina, ya que entre nacionalistas aferrados, dinosaurios y peges, nuestro país se unde en el inconmensurable drenaje de la desesperación.
A veces pienso que la gente no se da cuenta de lo que ocurre frente a sus narices y la verdad no es esa, es sólo que la tarea priista de negar la educación a las clases marginadas dio grandes resultados, ya que de esta manera no hay armas para defenderse, desgraciadamente al no saber como luchar por sus derechos algunos rostros ocultos detras de muchedumbres provocan el caos y manipulan a estas personas a su antojo.
Quizá a ti querido lector o lectora, esto te paresca una catarsis de ravieta y si, si tienes razón, ya que por ahí se dice que cada país tiene el gobierno que se merece y al ser parte de esta nación puedo decirte que muchos de nosotros que salimos a diario al trabajo y nos partimos el alma diariamente no nos merecemos este circo tan bajo que producen nuestros empleados grilleros.
De esta manera te dejo estas palabras para que las reflexiones un poco y te propongo o mejor dicho, te incito a responder y a hacer escuchar tu voz dentro de estas lineas electronicas gracias.
Israel Quiñones
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